nuestra historia

Asi nace la  cadena Pollo Royal, 6 miembros de la familia, salvadoreños, quienes llegaron a Boston hace más de veinte años con una maleta, ganas de trabajar y el sueño de salir adelante. Y con constancia, dedicación y perseverancia lograron tener mucho éxito.

Saúl Ortez salió de El Salvador hace 25 años. En ese entonces, su país estaba muy dividido políticamente y atravesaba por una guerra. No se podía trabajar ni estudiar y había escasas oportunidades para salir adelante. Así que un buen día decidió, con tan solo 19 años, mudarse a Boston a probar suerte. Poco tiempo después le acompañaron sus hermanos y primos, menores que él.

Quienes vivimos fuera de nuestros países sabemos que la vida del inmigrante no es fácil, especialmente al comienzo. Adaptarse a una nueva ciudad es complicado y a eso se unen muchas veces dificultades económicas y la soledad.

Los familia Ortez comenzaron a trabajar en Estados Unidos como cocineros en restaurantes de comida italiana. “Trabajar en esos restaurantes nos ayudó a pensar en proyectos y creer que sí podíamos lograrlos”, cuenta Saúl. Lo que ni se imaginaban ellos era que 10 años más tarde serían los dueños de una cadena de restaurantes de comida con 4 tiendas en Estados Unidos.

Después de un período de vuelta en El Salvador, decidió regresar a Boston y fundar Pollo Royal.

Saúl se unió con sus hermanos Rudis y William, y sus primos hermanos Naúm, Gerson y Efraín para comenzar. La primera tienda que abrieron fue en Charlotte, North Caroline, donde vivían sus primos. Posteriormente lograron abrir tiendas en Revere y en Lynn.

“Queríamos ofrecer un plato de comida universal, que gustara a todos”, y en efecto lo han logrado, pues reciben en su restaurante a clientes de todo el mundo: “No sólo los latinos comen aquí. También pasan americanos, chinos, italianos árabes…”. “Nos tomó 4 años llegar a la receta perfecta que queríamos lograr”, explica Rudis.

Rudis y Saúl resumen su éxito en tres aspectos esenciales: buena comunicación entre los socios, perseverancia y tener claros los objetivos. “Con esas tres cosas pudimos tener éxito con Pollo Royal”.

La familia Ortez tiene los objetivos muy claros: Entre 2015 y 2020 quieren abrir un restaurante por año, y hacia el año 2030 la meta es extenderse a otras ciudades, incluso fuera de Estados Unidos. California y Toronto son los próximos lugares que tienen en mente para ampliar el negocio.

Tras años viviendo en Estados Unidos, se han hecho ciudadanos de este país, y lo dicen con orgullo: “Llegamos por tierra y ahora ejercemos el sufragio en este país”, comenta Rudis, quien inmediatamente se alistó para salir a votar en las elecciones primarias de gobernador en Massachusetts.

No hay como saborear un buen pollo a la brasa acompañado de tostones, tortillas de maíz o ensalada. Nuestra comida nos recuerda a nuestras raíces y nos hace sentirnos como en casa.

FUNDADORES

LOS VISIONARIOS

Saúl Ortez

Rudis Ortez

 

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